El Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Oncti) continuó esta semana el Ciclo de Conferencias Especializadas con el tema “Comunidades Académicas”. Se abordó desde lo común en la formación, también las estrategias con perspectiva de género en una universidad pública venezolana y las dimensiones del aprendizaje compartido.
Este miércoles, a través de su plataforma digital de Youtube Videos Oncti, se presentaron ponencias magistrales a cargo del Dr. Nicolás Arata, profesor de Historia de la Educación Argentina y Latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires (UBA); la Dra. Mitzy Flores, Coordinadora del Doctorado en Ciencias Sociales (mención Estudios Culturales) en la Universidad de Carabobo; y la Dra. Alejandrina Reyes, Socióloga y educadora (UCV) con doctorado en Educación. Como moderadora del espacio estuvo la Dra. Lezy Vargas, educadora, investigadora y académica venezolana, profesora titular en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y Directora Nacional del Centro de Estudios en Educación Emancipadora y Pedagogía Crítica (Crprc).
Esfuerzo de divulgación
Una actividad organizada por la gerencia de Formación del Oncti e impulsada por el presidente de la institución, Dr. Roberto Betancourt A., es un esfuerzo de divulgación y promoción social del conocimiento científico a través del debate.
Este bloque tres sobre Comunidades Académicas, pretende reconocer, valorar y acreditar los saberes que las y los trabajadores, campesinos y organizaciones han adquirido mediante la experiencia práctica en su vida diaria. Esto bajo la premisa de que a través de una visión de aprendizaje colectivo y horizontal en los espacios de trabajo y territorios, se impulsa la emancipación intelectual y la soberanía del conocimiento.
La importancia de lo común
Desde Buenos Aires, Argentina, el profesor Nicolás Arata se conectó al debate con la ponencia “Pensar lo común en comunidad. Algunos desafíos de la formación en América Latina”.
El investigador reflexionó sobre el hecho de que el saber no puede estar reservado a unos pocos, sino que debe democratizarse y, en este sentido, lo común es hoy una tarea central de cualquier nivel de formación.
“Lo común es nuestro horizonte”, afirmó citando al maestro Simón Rodríguez y destacó que eso es diferente a la “inclusión” pues a veces “la inclusión es excluyente” ya que impone un canon cultural a una población que es diversa.
Cuidado con el «tecnofeudalismo»
Sobre la era digital llamó la atención de que “unas pocas corporaciones controlan la información que circula en la mayoría de nuestros países y estamos viviendo en una época de tecnofeudalismo que ha llevado a un proceso de “desmemoria”.
– Frente al imperio de la inmediatez -dijo- la universidad debe encender la llama de un pensamiento emancipador y en estos tiempos de aceleración hay que aprender a demorarse.
La resistencia de la mujer
Desde la ciudad de Valencia, estado Carabobo, la investigadora venezolana Dra. Mitzy Flores Sequera, presentó el estudio “El sostenimiento de las comunidades científicas desde las estrategias feministas. Una experiencia de resistencia en la Universidad de Carabobo”.
Flores, quien coordina el grupo de trabajo internacional CLACSO “Feminismos y Resistencias”, interpeló durante su intervención a la academia frente a lo que llama “Violencia basada en Género” (VbG), enfatizando que para las mujeres es muy difícil investigar en la universidad porque la VbG funciona como una barrera”.
Violencias académicas
Refirió que “las violencias académicas” adquieren una dimensión institucional que impacta negativamente las trayectorias educativas, laborales y profesionales de las mujeres que generan investigación y aspiran construir comunidades científicas.
Durante su presentación destacó algunas señales del impacto negativo de la VbG como el menosprecio recurrente al trabajo intelectual de las mujeres y la existencia de una episteme patriarcal que se pretende neutral, entre otras.
La ponente propuso la escritura colectiva y la rotación de autorías como vías hacia una verdadera justicia epistémica para las mujeres investigadoras.
Aprendizaje compartido
Correspondió a la Dra. Alejandrina Reyes Páez cerrar las presentaciones con su trabajo: “El esfuerzo concentrado en los procesos educativos. Un epicentro sistémico de aprendizaje compartido”. Proceso integrado por tres dimensiones: humana, organizacional y transformadora.
En su propuesta, la también ex rectora de la Universidad Experimental Simón Rodríguez, planteó una reflexión profunda sobre el esfuerzo concentrado como una estrategia de articulación de voluntades, capacidades, conocimientos y experiencias que permite transformar los procesos educativos en verdaderos espacios de construcción colectiva de aprendizajes.
Reyes, quien destaca por impulsar las comunidades de aprendizaje y vincular la educación superior formal con los sectores populares y la clase trabajadora, expuso que ese aprendizaje “es también un fenómeno relacional: una persona aprende de otra; un equipo aprende de sus integrantes; una organización aprende de sus prácticas reflexivas; y una comunidad aprende de sus luchas e historias comunes”.
Superar el individualismo
Citando a referentes como Simón Rodríguez, Paulo Freire y Félix Adam, la docente convocó a superar el individualismo educativo tradicional. En este punto mencionó a la comuna como aula abierta territorial que ofrece varios tipos de aprendizaje: político, organizacional, social, técnico y cultural.
Cerró sus reflexiones citando como desafíos ineludibles del Siglo 21: IA crítica, democratizar saberes y reconocer la diversidad.
Tenemos mucho en común
Correspondió al presidente del Oncti, Dr. Roberto Betancourt A., la clausura de la actividad y en línea con lo tratado en el debate, resaltó la importancia del bien colectivo.
Agradeció a los ponentes su participación y afirmó que “estas conferencias son un reflejo de cómo se comporta el ecosistema nacional científico”.
En línea con el tema del debate, que puso el foco en lo común, Betancourt expresó que «como venezolanos y venezolanas son más las cosas que nos unen, en especial que tenemos el corazón del lado izquierdo. Los invito a que sigamos teniendo el corazón del lado correcto».
