El método libera

Dr. Roberto Betancourt A.

En sus últimos días El Libertador deja constancia de sus afectos y fortuna en un testamento mejor conocido como “última proclama”, en el documento dedica un espacio para donar obras literarias a la Universidad de Caracas. Entre ellas, menciona a J.J. Rousseau. Conociendo la educada mente de Simón Bolívar especialmente en sus meditaciones con Simón Rodríguez, el Sócrates de Caracas, no puede uno evitar imaginar las discusiones alrededor de la obra de René Descartes que -con debatida seguridad- influyó en Rousseau y -como lo demostró Bolívar- en su excepcional obra y logros.

Vale la pena recordar que, tanto Rousseau como Descartes destacaron la importancia de la experiencia personal en la adquisición del conocimiento. Descartes creía en el poder de la observación y la experiencia de primera mano, afirmando que obtenía conocimiento a través de sus viajes y encuentros en diferentes circunstancias. Del mismo modo, Rousseau sostenía que la lectura por sí sola no conduce a la verdadera comprensión y al conocimiento; creía que aprender a través de experiencias directas, en lugar de basarse únicamente en los libros, proporciona una comprensión más profunda del tema. Muy similar, Bolívar citaba incansablemente las experiencias libertadoras globales y extendía (de ellas) su aplicación a las tierras que luego liberaría, baste citar en el Juramento en el Monte Sacro, cuando clama «…la civilización que ha soplado del Oriente ha mostrado aquí (en Roma) todas sus faces, ha hecho ver todos sus elementos; mas en cuanto a resolver el gran problema del hombre en libertad, parece que el asunto ha sido desconocido, y que el despejo de esa misteriosa incógnita no ha de verificarse sino en el Nuevo Mundo…». Demostrado está.

Era tal el interés de El Libertador que -aún en su último lecho- enviaba un mensaje a todas las generaciones apuntando al método, aquel de Descartes o el que defendía Rousseau del seguimiento constante, como la clave de la liberación. La liberación está en la lectura provechosa y el método que de ella se desprende, es el mejor remedio, o como dijera Samuel Robinson «no hay hombre que nazca sabio», pero tampoco «condenado a la absoluta ignorancia».

* El autor es Presidente del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación

@betancourt_phd
Fuente: https://ultimasnoticias.com.ve/noticias/opinion/el-metodo-libera/