¿El grial del desarrollo?

Dr. Roberto Betancourt A.

El término “innovación” tiene una historia larga y compleja. Innovación tenía connotaciones negativas en el pasado. En el siglo XIII, el término “novación” apareció por primera vez en los textos jurídicos, refiriéndose a la renovación de los contratos y a la novedad. En los siglos XVI y XVII, durante un ambiente de arraigo religioso en Europa, se condenó la innovación doctrinal; ser llamado “innovador” equivalía a ser acusado de herejía, y podía acarrear graves consecuencias, como que te cortaran las orejas. Sin embargo, en el siglo XIX, “innovación” comenzó a coquetear con la ciencia y la industria, sobre todo durante la Revolución Industrial. El lenguaje de aquella época se centraba más en la invención y la imitación, pero la innovación empezó a arraigarse como expresión asociada al progreso y -en algunos casos- al cambio positivo.

Cabe señalar que el concepto de innovación no se popularizó hasta el siglo XX, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial. Joseph Schumpeter, un influyente economista, desempeñó un papel importante en su difusión; haciendo hincapié en que la innovación es indispensable para el crecimiento económico y abogó por la revolución continua de las industrias a través de mejores procesos, productos y distribución en el mercado. El concepto de “destrucción creativa” de Schumpeter pasó a ser fundamental para comprender el poder transformador de la innovación en el capitalismo y el inevitable surgimiento del socialismo. Sostuvo que el capitalismo crearía una clase privilegiada que rechazaría las fuentes de su propia riqueza y buscaría un orden socialista. Este argumento se fundamentó en que los intelectuales y artistas, que se beneficiaban del capitalismo, se volverían contra él.

En el contexto empresarial y económico, la innovación es considerada por muchos como un catalizador del crecimiento y la ventaja competitiva. Las industrias y los empresarios buscan constantemente formas de mejorar los procesos, los productos y los servicios para satisfacer mejor a los consumidores. El surgimiento de Silicon Valley y el auge de las empresas de tecnología de la información suelen citarse como ejemplos paradigmáticos del éxito impulsado por la innovación, en el que individuos y empresas desarrollaron ideas únicas y pusieron en marcha sus propias empresas.

En general, aunque es difícil precisar el origen exacto del término “innovación”, está claro que su significado y sus connotaciones han evolucionado con el tiempo y -tal como hemos reflexionado en otras ocasiones- la que conoces hoy es muy diferente de lo que la mayoría le abroga. De estar asociada a juicios negativos y rebeldía en el pasado, la innovación se ha convertido en una suerte de santo grial y un concepto central en los negocios, la economía y el avance tecnológico, impulsando el progreso y el crecimiento económico.

* El autor es Presidente del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación

@betancourt_phd
Fuente: https://ultimasnoticias.com.ve/noticias/opinion/el-grial-del-desarrollo/