La diferencia entre creer y saber
Dr. Roberto Betancourt A.

Hay épocas en las que una sociedad corre el riesgo de confundirse a sí misma. Se habla mucho de ciencia, de innovación, de capacidades, de talento, pero se hace a partir de intuiciones, consignas o entusiasmos pasajeros. En este sentido, el materialismo dialéctico parece ofrecer una lección útil y severa, ya que debemos comenzar por la «realidad material tal como existe», con sus tensiones, avances, vacíos y contradicciones, y nunca por lo que «se desea creer».

En materia de ciencia, tecnología e innovación, esto significa algo muy concreto, no es un acto de fe, sino de comenzar por el dato, no por la impresión, el rumor o la opinión apresurada. En Venezuela, esta tarea tuvo un enfoque deliberado, ya que desde la primera edición de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación, en 2001, asignó al Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Oncti) las funciones de analizar a los actores del sistema, proporcionar evidencias a las políticas públicas y recabar y divulgar información fidedigna sobre las actividades científicas y tecnológicas del país. Por eso, el Oncti es más que una oficina que archiva números ya que es una institución que ayuda a transformar la realidad en conocimiento verificable.

Marx recordaba que el método es importante porque obliga a estudiar la realidad en movimiento, cualidad que dota a la labor del observatorio de un valor estratégico. El Manual de Caracas es el primer documento metodológico venezolano que organiza los indicadores de investigación y desarrollo (I+D) y facilita la adopción de medidas en materia de políticas públicas. Además, el propio Oncti ha explicado que esta guía pretende mostrar el valor de las pruebas mediante un lenguaje uniforme y datos comparables en todo el territorio nacional. En síntesis, sin un método común, cada institución hablaría un idioma distinto; con un método, el país puede leerse a sí mismo con mayor precisión.

La enseñanza de fondo es poderosa, ya que la conciencia institucional no puede ir por delante de la realidad medida, sino que debe construirse a partir de ella. De ahí la importancia de las nuevas herramientas creadas por el Oncti. La plataforma www.oncti.gob.ve permite identificar las competencias del talento humano, mientras que Reveca sistematiza y centraliza la información sobre capacidades instaladas, talento, espacios científicos, productos, equipamiento e inversiones; EVA forma a las y los usuarios en la recolección, categorización, sistematización, análisis e interpretación de indicadores, y el Observatorio en Línea ofrece un cuadro de mando interactivo para consultar variables y filtrar datos relevantes que permiten conocer con mayor precisión las capacidades nacionales, regionales, locales e institucionales. Estas herramientas profesionales sustituyen el voluntarismo por un diagnóstico y éste, a su vez, por decisiones mejor orientadas.

En este sentido, exigir la mejor labor del Oncti es una demanda profundamente democrática. Si el Estado ha de decidir en qué invertir, qué sectores fortalecer, qué brechas territoriales cerrar y cómo convertir la I+D en bienestar colectivo, necesita disponer de evidencias sólidas. Por ello, la página oficial de la Campaña Nacional de Recolección de Datos de I+D en Venezuela 2025 convoca a participar a todas las universidades, empresas públicas, privadas y mixtas, a la administración pública nacional y al poder popular, e integra el aprendizaje del Manual de Caracas y el uso de Recitven, Reveca y EVA.

Sin rodeos, una nación que no mide su ciencia termina discutiéndola a ciegas, y una nación que decide a ciegas desperdicia capacidades, dispersa recursos y posterga soluciones. Pero cuando los datos se recopilan de manera sistemática, se interpretan con seriedad y se convierten en políticas públicas, la I+D deja de ser una consigna abstracta y se convierte en una fuerza concreta al servicio de la vida social, política, militar, ambiental, geográfica, económica y cultural. En eso radica la verdadera importancia del Oncti. Por ello, la comunidad venezolana, y en especial la que forma parte del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, debe reconocer esta labor, respaldarla, exigir su excelencia y participar activamente en ella. Sumarse a la Campaña Nacional de Recolección de Datos de Investigación y Desarrollo en Venezuela 2025 es, en consecuencia, mucho más que rellenar un cuestionario, es contribuir a que el país se conozca mejor para poder tomar mejores decisiones y para que la ciencia contribuya, definitivamente, a alcanzar la mayor suma de felicidad posible.

Gracias a su labor diaria, el Oncti establece la diferencia más clara entre creer y saber.

* El autor es Presidente del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación

@betancourt_phd
Fuente: https://ultimasnoticias.com.ve/opinion/la-diferencia-entre-creer-y-saber/