
Dr. Roberto Betancourt A.
Es prácticamente imposible leer algún artículo sobre inteligencia artificial (IA) donde la atención mediática deje de centrarse en empresas norteamericanas como OpenAI, Inc., Google, Inc. o Nvidia Corporation. Tienen motivos para ello, ya que se reparten entre el 60 % y el 80 % del valor funcional y estratégico del ecosistema de IA a nivel mundial. Detrás de este logro tan público se ocultan las verdaderas influencias en este sector, que son empresas con las herramientas críticas que realmente lo hacen posible. Un ejemplo de ello, que algunos consideran inexpugnable y con aplicación en otros sectores tecnológicos, es la firma neerlandesa ASML Holding N.V. (conocida anteriormente como Advanced Semiconductor Materials Lithography o «Litografía de materiales semiconductores avanzados»).
ASML nunca ha producido chips, tampoco diseña modelos de IA o vende dispositivos al consumidor, pero es la única empresa del mundo capaz de fabricar máquinas de litografía ultravioleta extrema (Extreme Ultraviolet Lithography o simplemente EUV), una tecnología esencial para imprimir los microcircuitos más avanzados, que luego utilizan compañías como la taiwanesa Taiwan Semiconductor Manufacturing Company Limited (TSMC), la surcoreana Samsung o la propia NVIDIA. Para tener una idea, cada una de estas máquinas, tiene un costo de inversión de hasta $200 millones, pesa 180 toneladas y necesita ser transportada en tres aviones Boeing 747-8, el más grande de los aparatos comerciales.
Sin estos avanzados dispositivos, la actual revolución de la IA sería impensable. ASML demuestra que es posible ser un actor clave sin necesidad de dominar todo el proceso. Este caso ilustra que el liderazgo en la era digital depende más de ocupar una posición estratégica que de abarcarlo todo. Cabe señalar que ASML posee el 90 % del mercado de equipos de litografía para semiconductores, que en 2023 tenía un valor aproximado de $22 millardos y, de acuerdo con estimaciones de McKinsey, el mercado global de hardware para IA superará los $400 millardos para 2030.
Debemos destacar que ASML comenzó en 1984 como una apuesta arriesgada, casi al borde de la quiebra y su éxito se debe a que mantuvo una línea de desarrollo que nadie más se atrevió a financiar. Esa determinación, respaldada por alianzas con instituciones públicas y centros de investigación europeos, demostró que es posible crear una ventaja tecnológica desde la periferia. La prospectiva tecnológica, una vez más, rindió sus frutos.
Para los países del Sur Global, este ejemplo representa una oportunidad excepcional y emblemática: en lugar de crear equivalentes de OpenAI o una megafábrica de chips, es posible identificar aquellos eslabones de la cadena de valor en los que aún es posible innovar, invertir a largo plazo y desempeñar un papel indispensable. Es más realista, efectivo y práctico identificar aquellos elementos en los que aún hay espacio para innovar, invertir a largo plazo y ocupar un papel insustituible basándose en las competencias actuales o alcanzables. Esto se aplica al ejemplo que se menciona, pero tiene aplicaciones en un mercado global infinito. Podría tratarse de desarrollar nuevos materiales, soluciones para entornos locales, tecnologías de bajo consumo energético o incluso custodiar bases de datos únicas, como las relacionadas con el clima, la biodiversidad o la salud pública de nuestras regiones.
En lugar de imitar a los gigantes, los países emergentes podemos encontrar nuestro valioso lugar construyendo las piezas esenciales, aunque invisibles, de este tablero global. Una vez más, es innecesario estar en todas partes; basta con ser indispensables en algún campo.
La historia y saldo de ASML es la de una empresa que apostó por una tecnología; es la metáfora de cómo, incluso desde una posición periférica, se puede liderar una revolución tecnológica. Para Venezuela, esta es una posibilidad tangible y deseable, una vía estratégica y necesaria para participar activamente en el futuro tecnológico del mundo
* El autor es Presidente del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación
@betancourt_phd Fuente: https://ultimasnoticias.com.ve/opinion/soberanias-tecnologicas-en-tiempos-de-ia/